domingo, 8 de julio de 2007

Pesar de un abonado del Ciudad

Soy abonado del Ciudad de Murcia tres temporadas seguidas, es decir, el 75% del tiempo que está en Segunda; en concreto, de la grada alta, fila 8, n.º 64, y las dos primeras, desde la fila 7. Este año, mi mujer y mi hija también, aunque esta última me acompañaba a la mayoría de los partidos: era este su equipo desde que va cogiendo uso de razón.
Llevo un tiempo intentando darle una explicación al hecho de que ya no volverá a ver más a su equipo; para resumirlo: es como decirle a un seguidor del Athlétic que tiene que apoyar ahora al Real Madrid, y ella no lo comprende. Quizás el Sr. Pina haga lo que él cree correcto y tenga sus razones, pero detrás ha dejado unas sinrazones que difícilmente se puedan explicar a algunas personas, porque ya estaba el embrión de la cantera empezando a coger cuerpo y se ha truncado para siempre. Señor Pina, suerte en el mundo del fútbol allá donde vaya.
El Granada 74 será el primer equipo español que sube a Segunda a golpe de talonario y no de forma deportiva. El día del último partido contra Las Palmas, decidí dejar mi camiseta del Ciudad en mi asiento de abonado, dejando allí todo lo pasado sentido y sufrido con el equipo, pero al final no pude.Ya sólo es un recuerdo de un club que a punto estuvo de subir a Primera y que, por decirlo de alguna forma,los elementos han hecho que se nos vaya para siempre.
Adiós, la vida sigue, ya no hay peros que valgan, no hay tiempo para lamentaciones. Algún día nos daremos cuenta de lo que ha perdido la ciudad; aunque ya es un recuerdo agradable, otros ya pueden estar tranquilos; creo que a mi hija Ainoa se le pasará e irá a ver con su padre a otro equipo, y creo que querrá que la haga también abonada Y, por cierto, se ha abierto una puerta muy peligrosa en el panorama futbolístico español con los traspasos de equipos de una ciudad a otra sin prevalecer para ello los sentimientos. Mis mejores deseos profesionales para los jugadores que han sido unos magníficos profesionales hasta el final dando la cara con la afición Adiós.

José Ángel Hurtado Menchón
MURCIA

domingo, 1 de julio de 2007

Triste espectáculo de despedida

Triste espectáculo, el presenciado en La Condomina hace dos sábados por la tarde. El cierre de la temporada y la despedida del Ciudad de Murcia, con frases e insultos que hieren los oídos; el señor Pina, su dueño, lo ha vendido por 30 monedas: ya no es de Murcia, pero sí lo ha utilizado este señor como medio para enriquecerse y las autoridades tanto políticas como deportivas se lo han permitido. ¿Eso es válido?
Se me queda una cara de tonto, que no puedo mirarme al espejo, de modo que este señor supongo que con todas las autorizaciones pertinentes, crea un equipo de fútbol, utiliza el nombre de la ciudad de Murcia para su identificación, y para hacer adictos, percibe subvenciones del Ayuntamiento (dinero público de todos los murcianos) para su mantenimiento, utiliza el campo de La Condomina, sus instalaciones, porque el Ayuntamiento se lo facilita sin pagar un duro, crea una afición, seguidores, los ilusiona, y ahora lo vende, y ahí os quedáis. «Adiós»,voy hacer esto en otro sitio, me ha salido muy bien.
Espero, que el Ayuntamiento, le exija a Pina, por el medio legal que proceda, que devuelva las subvenciones que ha percibido (es dinero de los murcianos) como asimismo pague su precio justo, por utilizar el campo de La Condomina, y sus instalaciones. De no ser así, nuestros dirigentes no cumplen con su deber.
Juan José Hernández Martínez
MURCIA

domingo, 3 de junio de 2007

Modas Residenciales

Están proliferando nuevas zonas residenciales a las que únicamente ha tenido su acceso históricamente la gran clase, motivo por el cual, se han puesto de moda desde hace un tiempo a esta parte las urbanizaciones golf, y si están en la costa, mucho mejor, pues así se podrá disfrutar de zona exclusiva y playa a la vez. No critico ni mucho menos que cada persona, con su dinero, haga lo que le venga en gana y lo invierta en lo que más le pueda interesar, pero me cuesta comprender cómo en tan poco tiempo relativamente, no ya en la Región de Murcia, sino, sólo en el Campo de Cartagena, haya tres urbanizaciones creadas y otra que está a punto y, será la cuarta. Esto es sólo la punta del iceberg, pues a este paso, esto va a tomar un auge y va a ser imparable, no en vano, urbanizaciones proyectadas con minicampo de golf incluido, hay varias. Pero hay que contar con un problema latente, cual es que, en las condiciones que estamos, apenas contamos con el agua suficiente para nuestras necesidades básicas, y muchas cosechas no acaban bien porque no disfrutan del riego necesario. ¿Qué es lo que pretendemos?, invertir los pocos recursos hídricos de que disponemos en mantener en condiciones buenos campos de golf y dejar de la mano de Dios la agricultura, pues no se puede obviar que un campo de golf, necesita de un excelente riego para poder mantenerlo como lo que es y no como un erial. He de reconocer que a estas personas que van de gran clase aunque no lo sean, el que se pueda perder la agricultura les debe de preocupar muy poco ya que no están preparadas mentalmente para consumir productos agrícolas, ya que para ellas resulta una bajeza todo lo que no sea consumir solomillo, mariscada y demás, aunque deberían de reconocer que así les va, pues suelen estar todos barrigones y colesterosos. Resumiendo: No veo mal este tipo de urbanizaciones siempre y cuando se cumpla una premisa, cual es que los recursos hídricos de que disponemos se destinen para otros menesteres, y este tipo de urbanizaciones, sean las encargadas de suministrarse por sus propios medios, el agua necesaria para su mantenimiento, que no para su consumo humano, como por ejemplo pudiera ser, con la creación de plantas desaladoras.Pero claro, para que esto fuera posible, harían falta políticos competentes, que es lo que no hay y, dudo que los haya en alguna ocasión, pues para que haya buen fruto, se precisa una buena simiente, pero, cuando la simiente está podrida ¿qué podemos esperar?
Ramón López Ondoño
EL ALGAR (CARTAGENA)

miércoles, 30 de mayo de 2007

El alcalde y la arqueología

Unos importantes restos arqueológicos que nos hablan del origen de nuestra ciudad y la huerta milenaria van a quedar sepultados para siempre bajo el hormigón. Mientras tanto, el alcalde, Miguel Ángel Cámara, va a recoger una medalla de oro otorgada por la constructora encargada de ese destrozo y, arropado por una enorme bandera y el himno nacional, declara que no entiende cómo hay gente en contra del proyecto de urbanización.Hace poco leí un artículo sobre unos restos arqueológicos visigodos en Toledo: «Los visigodos le han ganado definitivamente la batalla al ladrillo en Toledo en pleno siglo XXI. La Vega Baja, en donde inicialmente se iban a construir 1300 viviendas, albergará el que puede ser el mayor parque arqueológico de Europa».Ojalá nuestros antepasados que comenzaron a cultivar estas tierras, hicieron acequias, obras hidráulicas y de alfarería puedan ganarle, como los visigodos de Toledo, la batalla a la sinrazón de la construcción devoradora. Quizá es sólo cuestión de amar la tierra que pisamos y al pisarla saber cómo hay que hacerlo, así de sencillo señor alcalde.

José Moreno García
Santiago El Mayor
Murcia

viernes, 18 de mayo de 2007

"El Personaje"

Lleva ya puesta varios días la escultura llamada «El Personaje» en la rotonda de Ronda Sur, junto al Media Markt.En muchas ciudades centenarias europeas uno de los principios que se respetan y valoran más es el respeto, admiración y orgullo que sienten los ciudadanos por los personajes históricos que han contribuído de algún modo al progreso de la ciudad.En muchos jardines y paseos podemos ver estatuas de estos personajes históricos. Pero donde más hay es en las rotondas. Ocurre en Londres y Edimburgo, por ejemplo. Los turistas que visitan esas ciudades preguntan por esas personas, se interesan por ellas y empatizan con la ciudad y con sus habitantes. Resulta que en Murcia, que ha tenido la suerte de tener personas que han hecho mucho por la ciudad (Alfonso X el Sabio, Jaime I el Conquistador, Salzillo, El Infante Juan Manuel etc.), nos encontramos con una escultura mastodóntica, fea y muy cara (creo que costó 200.000 euros) realizada por un artista que ni siquiera ha venido a Murcia a verla.¿Qué maravilla sería pasar por esa rotonda y poder saludar al gran rey Jaime I El conquistador, o al gran escultor Salzillo, o al Infante Juan Manuel, o a Saavedra Fajardo, que nos recordaran que Murcia vale mucho. Que Murcia tiene una historia rica y digna de ser valorada y apreciada por todos. Que algunos nos sentimos orgullosos de ser murcianos por ellos. Ellos sí que son Personajes y no esa cosa que hay puesta.¿Ojalá alguna vez nos pregunten a los ciudadanos qué queremos tener en nuestra ciudad¿o, cuesta dinero.

Pablo Tornel López

lunes, 14 de mayo de 2007


En colación al cacareado tranvía, se ha dicho mucho desde su inauguración, muchas críticas hacia el mismose han vertido y muchos defensores también han salido a la palestra, defendiéndolo. Sin embargo, dejando un poco de soslayo argumentos a favor o en contra sobre la conveniencia o no de utilizar o no prioritariamente este medio de transporte público sobre otros (algunas voces han surgido alabando las ventajas de los los autobuses sobre el tranvía) lo que es cierto, verdad, meridianamente claro e indubitable, esque este tranvía en concreto, por su concepción, por su trazado, por su ausencia de planificación dentro de un conjunto, y sobre todo, por que durante el plazo de dos años y medio ¿? va a ser gratuito, uno llega a la conclusión, y desde UDeRM esto lo sabemos y los apreciamos claramente, es un auténtico disparate y despilfarro de erario público (que al fin y al cabo, sale todo del mismo sitio, de nuestro bolsillo)
Porque... ¿por qué el resto de murcianos de pedanías u otros barrios y calles del municipio, tenemos que pagar esos 20 millones de euros (mas de 3000 millones de pesetas), esta obra que nunca usaremos, y que sólo lleva de la punta de una avenida a otra?¿Por qué además de pagar esta faraónica obra entre todos, tenemos que pagarle el uso y disfrute TOTALMENTE gratuito a las personas que viven en esta avenida durante DOS AÑOS Y MEDIO su billete?(por lo que los demás tenemos que pagar de nuestro bolsillo el mantenimiento de este "tranvía para la avenida Juan Carlos")¿No bastaba un mes de pruebas, dos meses...?
La verdad que Cámara y sus concejales, o son muy, muy ineptos (malo) o huele el asunto a podrido y para beneficiar a unos pocos (mucho peor). Una de dos. Nosotros haremos las cosas con cabeza cuando estemos en el ayuntamiento, y para el bien y el servicio de todos los ciudadanos. Cualquier disparate, experimiento u ocurrencia, tipo este tranvía, con su trayecto y condiciones actuales, en la casa de cada uno y con soda.


Javier LGM

Unión Democrática Región de Murcia

UDeRM

viernes, 11 de mayo de 2007

La fiesta de la hipocresía

Este año se cumplió el 156 aniversario desde que el 3 de marzo de 1851 desfilase por primera vez el Entierro de la Sardina y el Bando de la Huerta, quizás este último algún tiempo antes, a cargo de algunos huertanos que venían a la ciudad en carretas adornadas para celebrar el carnaval.En esta primera época en que ambos desfiles formaban uno solo, el Bando no era más que una burla de la ciudad de Murcia hacia los usos, costumbres y lenguaje de los huertanos. Andando el tiempo llegó una segunda etapa en donde, gracias a los escritores costumbristas de la época, cambió radicalmente el sentido del Bando, pasando de la mofa a la reivindicación de la vida y lengua huertanas.Pasaron los años y río abajo se fueron la barraca, el panocho, las costumbres y hasta el huertano mismo, pero nos quedó ha Huerta.

Ahora la que se nos va es la Huerta, y Murcia -que, como dijo Díaz Cassou, si es algo más que un villorrio se lo debe a su Huerta- no sólo no hace nada para salvarla, auque sea en una pequeña parte, sino que fomenta su desaparición con recalificaciones y planes parciales, que son su sentencia de muerte.Estamos, por tanto, en una tercera etapa, la de la hipocresía, en la que se ha convertido el Bando en el abanderado de un falso murcianismo, en donde se exaltan la historia, el lenguaje, las costumbres (que poquísimos murcianos conocen: verbigracia, la Reina de la Huerta, el señor Perráneo), mientras que continúa la destrucción del medio natural que engendró todo aquello.

No han de pasar muchos años para que, ante la indiferencia de nuestra clase política, sea entubada la última acequia, sea talada la última morera y sea urbanizada la última tahúlla.Entonces nos encontraremos en la etapa definitiva, en la que como en sus orígenes, el Bando y el Entierro se funden en uno, pero esta vez bajo un nuevo título, el Entierro de la Huerta.

Jesús Sáiz